welcome

Alguna vez has tenido la sensación de estar montado en una noria y no sabes porque es? Yo lo sé, tú me leías, y de tantas vueltas que diste, llegaste a mi 4º (y último) blog ;)

links
Twitter
Flickr
Tumblr
Vimeo
FriendFeed

Twitter

PSP Design

Tutoriales
Galería
Créditos

Recetas

Entre azúcar, harina y sal


link me
Web
RSS

Queridos Reyes Magos...

creo que he sido buena este año, éste, y el anterior, y el otro, y todos aquellos de los cuales ya ni me acuerdo, hombre, sé que perfecto no ha podido ser mi comportamiento, pero no he matado a nadie, tampoco he pegado, ni he robado, a no ser que contéis esas pocas cosas que "cogí" prestadas de Internet... pero bueno... tampoco fueron tantas, y las eliminé en cuanto tuve ocasión.

Por lo que estoy en mi derecho de pedir un regalo, que mejor dicho, no es regalo, porque no se puede comprar, más apropiado para vosotros, que visto que solo lleváis oro, mirra e incienso, sé que os va a resultar muy difícil intercambiarlo por algo físico, y más con lo caro que está todo en estos tiempos, y si le sumamos la crisis... ya ni os cuento. Mejor lo consideramos como "deseo", que sé que algo de magia sabéis vosotros, sino, no me explico como os da tiempo de repartir todos los regalos en una única noche... comenzamos.

"Queridos Reyes Magos, a lo anterior me remito, no quiero un regalo físico, sino algo que seguro me hará muy feliz, todo remonta hace ya mucho tiempo, cuando una niña de 8 años, fue a entregaros una carta que escribió con mucho cariño, (y una letra horrorosa), acompañada de otros niños se preparaba para coger los caramelos que le tirabais. Y ahora viene lo bueno, tú, Melchor ¿qué coño te hice para recibir tal ostion con un caramelo en todo el ojo? sé que tienes fuerza, macho, no hay nada más que verte, ¿cuanto mides?, ¿2 metros?. Los que allí estábamos no nos peleamos por coger los caramelos que tirabais, no! nos dábamos empujones por intentar evitar que nos dierais con ellos en la cara, con tan mala suerte, que en un acto de intentar evitar que le dierais con uno de esos proyectiles a un amigo (menor que yo), me disteis en todo el ojo, y allí iba yo, llorando lágrimas manchadas de sangre.

Desde aquel día, no volví a llevaros la carta, mi madre se encargó de pediros cosas para mi, porque la pobre le daba pena que no recibiera nada en ese día. Hay que tener mala leche para tratar así a los niños, con lo mayores que sois!

Por lo que mi deseo, es que me hagáis regresar a aquel día, pero con esta misma edad, y con un saco lleno de caramelos, pero de los más grandes que se hayan visto jamás... que Melchor, no va a tener espacio pa correr, os lo digo yo. Pero claro... sé que no vais a cumplir mi deseo, seria de tontos si lo hicierais, por lo que solo me conformo con que me devolváis las ganas de "creer en vosotros", que desde aquel día, sigo diciendo que los Reyes Magos son los padres, y está feo decir mentiras. A ver si esta vez, esta carta merece la pena."

Muchos besos de aquella niña con un ojo lleno de sangre.

PD: Os voy a dejar tres vasos de agua. Para los camellos, no para vosotros.

Etiquetas: , ,